Teitado: Tradición Viva en Somiedo

Teitado: Tradición Viva en Somiedo

En Braña La Code, la llegada de la primavera marca un momento clave. Con ella, y como preparación para ofrecer las mejores condiciones a quienes nos visitan, se procede al "teitado": la renovación de los techados vegetales de las cabañas.

Este proceso no es solo una reparación; es la continuidad de un oficio ancestral que durante siglos ha definido el paisaje y la cultura de Somiedo.

Las cabañas de teito son uno de los grandes iconos etnográficos del Parque Natural de Somiedo.

Se trata de construcciones ligadas a la trashumancia y al aprovechamiento de los pastos de altura, que tradicionalmente se utilizaban como cuadra en la planta baja y pajar en el bajo cubierta, reservando en ocasiones un pequeño espacio para el pastor.

Su estructura responde a la sabiduría popular: muros de mampostería de piedra, que sostienen un entramado de madera.

Sobre él se dispone la cubierta vegetal, compuesta principalmente por escoba o retama (Cytisus scoparius). El conjunto se fija con varas, cuerdas vegetales y atados que aseguran cada gavilla, con una cumbrera reforzada para resistir los vientos de alta montaña.

El techo a cuatro aguas, de gran inclinación, no es un capricho estético. Su pronunciada pendiente permite evacuar rápidamente la lluvia frecuente en alta montaña y evita que la nieve se acumule durante los duros inviernos.

Pero sus cualidades van más allá: la combinación de la pendiente y el espesor del material vegetal proporciona un excelente aislamiento térmico, manteniendo el interior fresco en verano y cálido en invierno.

Además, el conjunto de piedra y cubierta vegetal, elaborado exclusivamente con recursos locales de proximidad, hace que las cabañas se fundan con el entorno de manera natural y respetuosa.

Teitando Cabanas en Somiedo
Teitado: Tradición Viva en Somiedo.

Renovar un teito es un trabajo profundamente artesanal que sigue pasos heredados de generación en generación.

Todo comienza con el corte y selección de la escoba en el momento adecuado, normalmente fuera de la floración.

La colocación de las gavillas se realiza desde el alero hacia la cumbrera, solapando cada hilera con la anterior para garantizar la estanqueidad del conjunto. Finalmente, se procede al remate de la cumbrera y a la fijación con varas y atados, dejando un acabado compacto y uniforme.

Este proceso requiere un conocimiento profundo y se realiza de forma minuciosa, asegurando que el teito quede listo para resistir otro año más las inclemencias del tiempo.

El teitado es mucho más que el mantenimiento de una cubierta. Es una práctica que concentra tres valores fundamentales: el valor patrimonial y etnográfico, al mantener viva la arquitectura tradicional que define la identidad de Somiedo; la conservación de usos y oficios tradicionales, preservando un saber hacer que forma parte del patrimonio inmaterial de la región; y el valor medioambiental, al emplear materiales naturales, renovables y de proximidad, demostrando que tradición y sostenibilidad pueden ir de la mano.

Este es el trabajo que cada primavera realizamos en Cabañas de Teito Braña la Code, donde cuidamos nuestras seis cabanas con el respeto que merece un legado centenario que ponemos al servicio de quienes desean conocer Somiedo desde su esencia más auténtica.